Contrario a Salma, sí nos acordamos de ser mexicanos

17 Ago

Acabo de ver una noticia en la que luego de una entrevista hecha a Salma Hayek, ella dice que ya no se acuerda de cómo era ser mexicana. Bueno, bueno, calmémonos. Que no se exalten los ánimos. Entiendo, en cierta manera, lo que la veracruzana quiere decir. Y es que en mi post anterior  olvidé hablar del París de los ricos. Sí, sí. Ese donde en el distrito 16, uno puede tener como vecino a Gerard Depardieu y ver desde su ventana cómo éste tira a golpes a un conductor de auto (noticia que se escucha hoy extrañamente en las noticias).

Ese donde uno puede ver a Carla Bruni salir de su apartamento que comparte con su marido y ex presidente, Nicolas Sarkozy. Es, créamelo, un París totalmente diferente. Viviendo así pues claro que ya no se le antojan las quesadillas ni el mole.

Foto: ABC/ AP

Foto: ABC/ AP

Alguna vez escuché que Salma Hayek había dicho que salía a pasear a su hija Valentina a los jardines de Luxemburgo con tacones y bien arreglada, como lo hacen, según ella, las parisinas. Yo, discúlpenme, nunca he visto a nadie pasear en carreola y tacones a un bebé en tales jardines. Aunque, claro, la espinita de la duda se me metió y ahora las (pocas) veces que he ido a correr a los Jardines me pregunto si un día me la encontraré: yo, tenis, short, colita de caballo, gotas de sudor en el rostro, sufriendo la fatiga y esperando que la vuelta alrededor acabe pronto, y ella allí, la Mme Pinault elegante, en tacones, paseando a su pequeña. ¡Hola Salma, yo también soy mexicana!

Salma en París

Entiendo su forma de ver la vida ahora. Tan diferente de la que conoció en Veracruz, pero de cualquier manera, óigame, las raíces nunca se olvidan. A mí se me siguen antojando mis enchiladas de mole, mis tortas de queso, mis chilaquiles y mi chocolate Abuelita caliente y mis atoles en invierno.

Claro, el hecho de conseguirlos de manera más difícil hace que el antojo se vaya rápido, pero por suerte hoy existen en París ya muchas opciones (desde taquerías hasta grandes restaurantes) donde se puede conseguir casi cualquier platillo mexicano.

Precisamente, y en honor a Salma, en próximos posts haré una reseña de las diferentes opciones para comer mexicano (y vegetariano) en París. Sí, sí hay y muchas son muy buenas. Porque acá, querida, hay muchos que sí nos acordamos de ser mexicanos.

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2 comentarios to “Contrario a Salma, sí nos acordamos de ser mexicanos”

  1. Anónimo 10 de septiembre de 2012 a 23:54 #

    Me encanta tu blog 🙂 y efectivamente las raices nunca se olvidan 😉

    • Elizabeth 11 de septiembre de 2012 a 10:55 #

      Muchas gracias Anónimo ! En Todo París, hacemos nuestro mejor esfuerzo para darles, cada día, informaciones de calidad, siempre con humor méxico-francés! Un abrazo!

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