2do paso para sobrevivir: ame la administración francesa

21 Ago

Por Elizabeth/Todo París

Imagine usted a la peor de las secretarias del Seguro Social, luego a una encargada de “Información” del registro civil del DF,  luego al sargento-policía de algún Ministerio Público de cualquier entidad mexicana, a un mesero parisino y a un encargado de Pôle Emploi. ¿Ya está? Ok. Mézclelos bien. Bien batiditos. ¿Listo? Bien. ¡Felicidades! ¡Tiene usted como resultado a un funcionario de la administración francesa!

Qu’est c’que vous voulez encore ????? /
¡¡¡¿Qué es lo que usted quiere otra vez?!!!

Así es. ¿Que no le gusta tener miles de papeles? ¿Que no le gusta tener que rendirle cuentas al mundo entero? ¿Que usted quiere mantenerse al margen del gobierno y en el anonimato? ¡Sorpresa! Está en Francia y quiéralo o no, va a tener que hacer todo aquello que detesta. ¡Welcome to France! ¡El país entero va a enterarse hasta del color de su ropa íntima. No sé cómo ocurra en otros países europeos, pero seguramente que no es tan lejano. Se dice que Alemania es peor que Francia para los trámites, pero en Francia hay más segregación y eso lo vuelve un poquitín más difícil.

Y es que uno no se da cuenta… hasta que se da cuenta. Hay que decirlo y correr la voz a todos aquellos compatriotas latinoamericanos que aún sueñan con el cliché francés y que viven pensando en que su estancia en París será idílica. Sí, claro, lo repito, hay cosas lindas, pero créamelo, una de las peores cosas será lidiar con la administración francesa. CREAMELO.

Jum !, ¿está segura de que trajo todos sus papeles?

Y es que no se trata de hacer un pequeño trámite para obtener una mediana cosa como en México. Aquello eran juegos de niños. Aquí un trámite puede llevarle meses, años, miles de vueltas y enojos. Por eso, mejor irse acostumbrando desde sus primeros días y amar a la administración francesa. Y por otro lado habrá otros trámites sencillamente fáciles que podrá hacer por email y llegarán al buzón de su casa, gratis, al día siguiente. La paradoja administrativa. Sonría.

Porque si uno supiera todo lo que hay que hacer por estos lares, capaz que uno no se viene. Por eso, tal vez, mejor dar el paso al vacío y aventarse como el Borras y en el nombre sea de Dios. Pero bueno, saber un poquito lo que le espera, no le cae mal a nadie.

El primer encuentro que usted habrá tenido con esta bonita forma de ser de los burócratas franceses será en el consulado de Francia en México (o el país en que se encuentre). ¿Quién no ha pasado por la maravillosa simpatía del señor del consulado de Francia en México? Chulada de burócrata. Encantador, simplemente. ¡Usted que lo conoce me entiende! Si ustedes vieran mi primera visa… tengo una cara de susto allí…

Pero esa es la novatada, después uno se va acostumbrando y se las pone más difícil, hasta el grado de quejarse y no dejarse.

¡Que no panda el cúnico!

Así que aquí mis consejos :

  • Mentalice y sepa que durante toda su estancia en este país tendrá que hacer miles de papeles, llenar miles de formatos, enviar por correo miles de cartas, reenviar las que por alguna falla se hayan regresado, etc.
  • Sepa que nada es personal. Son así con todos.
  • Que después de todo, la sonrisa y el buen humor ayudarán. Ellos están hartos de ver gente temerosa y estresada todo el día. Si usted se muestra tranquilo y alegre, el trato, créame, será diferente. Sonría, lleve un chocolate como regalo, haga una broma.
  • El 95% de los que le atenderán no conoce México y tienen ellos el falso cliché de que todos usamos sombrero, que nos trasladamos a caballo y que sólo escuchamos mariachis. E intentarán tratarlo como si en México fuéramos un país incivilizado, pero una vez que demuestre su educación y sus correctas formas, cambiarán un poco su manera de conducirse. ¡Si ellos no muestran la suya, intente ud mostrar su educación!
  • No todos son iguales. Hay gente que es consciente y sabe hacer su trabajo de buena manera. ¡Si tiene suerte, los encontrará sólo a ellos !
  • No olvide hacer todo lo que le dicen al pie de la letra. Tal cual como lo dicen y en el orden en que lo piden, en las fechas EXACTAS. No hay nada peor para un burócrata francés que un desorden falto de papeles.
  • Siempre lleve papeles de más, nunca sabe qué otro papel extraño puedan pedirle. Y, por supuesto, no tenga papeles que falten o sino será, entonces sí, la catástrofe…
  • Compre diversos archivos para sus papeles y establezca temas: seguro social, impuestos, documentos civiles, retiro, banco, etc… Y guárdelos para siempre. PARA SIEMPRE. Nunca sabe qué le van a pedir en quién sabe qué extraño día, sobre todo si algún día piensa pedir la nacionalidad.

Después de todo, una vez acostumbrándose, el tema de los papeles en Francia uno termina por dominarlo. Sólo tomará, lo más duro, al menos un año y después uno será ducho cual pez en el agua. Yo, en lo particular, no he tenido tantas malas experiencias y en muchas he considerado que tengo suerte. Me encuentro gente sonriente, que hace bromas y dispuesta a ayudarte. Pero he escuchado casos terribles, al estilo película de horror japonés. No sé en qué consista, pero tal vez tomar las cosas con naturalidad, llevar los documentos completos, no faltar a las fechas y ser puntual, ayuda.

Al final, practique, por encima de todo, mi primer consejo de la serie: Sonría. Sobre todo con mi frase final: no importa cuántos papeles haya hecho… siempre hay un papel que le falte por hacer… ¿cierto?  😀

Artículo anterior: Primer paso para sobrevivir en París: sonría.

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